29 ago. 2010

Esta incertidumbre me mata. Me consume por dentro, poco a poco. No soporto no saber de ti. Necesito que me digas que estás bien, que todo se ha arreglado, y que vuelves a sonreír, porque eres feliz. Odio que te hagan llorar, es algo que no te mereces, en absoluto, pero más odio a la persona que te hace llorar. Te echo de menos, cada vez te siento más y más importante en mi vida de lo que ya eras, pero esta manía que tienes de desaparecer, me mata. Y lo peor, no sé si quieres que te mande mensajes, no quieres que te llame, parece que no te importa.

A veces me siento completamente como un segundo plato, sólo me buscas cuando a ti te interesa, me gustaría creer que esto no es así, pero hay algo que no me deja. Sé que no puedo pedirte nada, tú tienes tu vida, yo la mía, se supone que están unidad por una gran amistad, pero hay ciertas cosas que si no se cuidan, se pierden. Yo te pierdo constantemente porque es tu forma de ser, y el tipo de persona que eres, pero a veces... Deberías cuidar más las amistades, porque los verdaderos amigos, son los que nunca te fallarán, pero si los pierdes por el camino, te quedarás sola, sin nadie a tu alrededor.

25 ago. 2010

Más claro, agua

Más claro, agua. Todo el mundo gira para decirme una y otra vez cada vez con más claridad la solución, y por mucho que intente evitarla, ha llegado un punto en el que no puedo, ahora lo tengo más claro que nunca.

Por mucho que no quiera, por mucho que me cueste, es la verdad, y es lo que hay. Es hora de ponerle punto y final a esto, y de empezar una nueva etapa.

Tal vez el camino que creía ver ante mí no era el correcto, tal vez haya otro que no consigo ver, pero pienso encontrarlo.

Se acabó, se acabó completamente. He matado miles de sentimientos de golpe en mi corazón, lo siento vacío, pero no me importa, pienso llenarlo con lo poco que me queda alrededor.

Tengo que ser fuerte, debo ser fuerte, por mucho que me cueste, me duela y me crea incapaz, pienso ser fuerte sí o sí, no tengo otra.

No me hace falta nadie a mí alrededor para ello, puedo lograrlo, sola.

Tal vez lo único que quería no podía conseguirlo, pero sé, estoy completamente segura que puedo conseguir todo lo demás, y eso es lo que pienso hacer, cueste lo que me cueste, lo conseguiré, porque, ante todo, creo en mí.

24 ago. 2010

“No puedo colmarte ni de joyas ni dinero, pero puedo darte un corazón que es verdadero”.


Tal vez esté más cerca que nunca, pero tengo miedo, me da miedo lo que pueda pasar, porque ahora mismo me puedo ilusionar más que nunca, y es algo que no debo hacer, bajo ningún concepto.

Me gustaría que pasaran rápido estas semanas. O tal vez me gustaría que se detuviera el tiempo. No, la verdad es que no , quiero que avance a una velocidad vertiginosa hasta el día que se resuelva todo este enredo. Pero eso es imposible, así que lo único que puedo hacer es esperar pacientemente a que llegue ese día, si realmente tiene que llegar. Pero mientras tanto, me es imposible desprenderme de toda esta angustia que me rodea y me acompaña en mi día tras día. La angustia de no saber si algún día podré tenerte, si serás para mí. Tal vez esté sufriendo inútilmente, o tal vez todo este sufrimiento me lleve algún día a lo que realmente quiero.


Por más que lo intento, más y más difícil se me hace olvidarte. Sigo sin poder sacarte de mi mente ni un momento, a veces me gustaría saber si a ti también te pasa, qué es lo que tú piensas, pero en el fondo... no quiero saber cual es la respuesta. Me da miedo, mucho miedo. Siempre que creo saber la respuesta, ocurre algo que me hace dudar completamente de que sea esa, y es por eso que me cuesta hacerme tanto a la idea de algo, o simplemente, aferrarme a una idea. Ya no sé que pensar, ni que hacer, ni que camino seguir. Tal vez deba limitarme a que el tiempo me ponga en mi lugar, hasta entonces, sólo puedo esperar.


“A veces, hay que tomar decisiones que cambian nuestro destino.” ¿Será uno de esos momentos?

17 ago. 2010

La realidad

Qué dura puede llegar a ser a veces... la realidad.

12 ago. 2010

...

Ya empiezan, ya afloran. Lágrimas. Suaves perlas que se deslizan por el delicado terciopelo de mi piel. Hoy, me duele el alma.


Siento como se desgarra algo dentro de mí, algo que nunca existió.

11 ago. 2010

Una verdad como un templo

Tú no me lo has dicho, pero yo lo sé. Lo leo en tus silencios, en las palabras que no me dices. Sé que esto ha llegado a su final, pero la verdad, ¿puede tener final algo que nunca llegó?

Interesante pregunta, me paro a pensar... y lo lógico sería que no, pero algo me dice que sí, y de hecho, es eso lo que siento.

Creo que la culpa en gran parte ha sido sólo mía, y ambas lo sabemos, ¿si me arrepiento de mis errores? Más de lo que podrías llegar a imaginar. Pero aún así, en cierto modo, es lo mejor que podría haber pasado. Tal vez era lo que el destino aguardaba, la forma de poder emprender nuestros respectivos caminos seguras de lo que estamos haciendo. Es cierto que este no es el camino que yo quería ni mucho menos, pero es el que me toca, tan sólo puedo aceptarlo.

Qué injusta que puede llegar a ser a veces la vida, ¿no crees?

Si me paro a pensar... creo que la vida siempre ha sido injusta conmigo, lo bueno que me ha dado, me lo ha quitado, y lo que más he anhelado, jamás lo he conseguido, ni conseguiré. ¿Tan mal hago las cosas, para merecer esto?

Hace un tiempo que abandoné mi suerte a la deriva, maldita la hora, ahora... no puedo quejarme por ello, es una decisión que yo misma tomé, tan sólo puedo intentar aceptarlo, y por lo que parece, aceptar que no va a volver.

10 ago. 2010

No sé por donde empezar, pero sí por donde acabar. Pero no puedo, me cuesta, me duele, es algo que no quiero aceptar. Me gustaría darle la vuelta al mundo, hacer que todo fuera diferente, hacer que todo fuera perfecto; pero no puedo, por desgracia, no tengo ese poder en mis manos.

Siempre es todo tan injusto... antes creía que había cogido una racha de buena suerte, me acabo de dar cuenta de que esta racha ya ha acabado, de hecho, acabó hace bastante tiempo, y me temo que viene una muy, pero que muy mala, lo presiento, y eso no me da ninguna esperanza ni buenas vibraciones. Me gustaría cambiar todas las cosas que me rodean, que nada volviera a ser igual, que todo diera media vuelta. Conseguir las cosas que realmente quiero, pero que ahora mismo están tan lejos... Los sueños, cuando se hacen realidad, dejan de ser sueños; yo sueño con que llegue ese momento, pero sé que nunca llegará, mis sueños, sueños siempre serán...

Mi vida, no sé que hacer con mi vida, me parece un caos tan grande en estos momentos... No sé que camino debo emprender ahora mismo, porque creo que hace tiempo que me salí del correcto, y ahora tan sólo ando a tientas, sin saber a dónde voy. Me gustaría cambiar muchas de las cosas que he hecho, me arrepiento de tantas... pero no se puede dar marcha atrás, tan sólo puedo vivir acarreando con ellas... y lo peor, es que me avergüenzo de la mitad.

Sinceramente, no sé que es lo que realmente quiero, creo que no puedo encontrar más pros o contras de los que ya he buscado ante las distintas alternativas, pero aún así, no sé decidirme, no sé cual es el camino correcto, el que debo seguir. Me gustaría acelerar el tiempo, hasta una velocidad infinita, hasta que me llevara al lugar al que imagino que algún día tendré que llegar, sin tener que pasar por todo esto, pudiéndome ahorrar el sufrimiento, pero hasta entonces... sólo veo ante mí una tortura contínua que he de seguir día tras día. Demasiada indecisión.

Me atosigan, me atosigan y es algo que odio con toda mi alma. ¿Por qué no me dejan tranquila? Creo que soy lo suficientemente mayor para saber lo que quiero, y debo hacer, ¿o no? ¿Quienes se creen que son para venirme con exigencias? Me gustaría que desapareciera todo el mundo de mi alrededor, y que me dejaran tranquila de una vez. Echo de menos esos momentos de soledad, en mi habitación, sin nadie ni nada que me moleste, lejos de todos; y poder hacer lo que realmente quiero, olvidarme de las obligaciones y soñar, soñar sin límites y sin condiciones, espero que vuelvan prontos esos días, los vuelvo a necesitar.


Me gustaría saber si tu también te acuerdas de mí, y si piensas en mí.


Y sé la respuesta, y es un no, aunque tú no quieras decírmela, pero yo, en el fondo, lo sé.

8 ago. 2010

Uno de esos días

Hoy es uno de esos días que no me gustan. No me gustan, porque te echo de menos, y no sé de ti.

Hoy, no hablo contigo.

5 ago. 2010

Te quiero. Estoy completamente enamorada de ti. ¿Qué me has hecho?

Te imagino, ahora estarás durmiendo, tan perfecta, tan delicada.

Le pido al viento que te lleve todos los besos que guardo para ti.

Te sueño, sueño que puedo tenerte, tocarte, sentirte, amarte. Y soñando soy feliz.

Sigo esperando el día de nuestro encuentro, sé que llegará. Pero hasta entonces sólo puedo esperar.

No tengas miedo, no tengas miedo de dar ese paso y cruzar la línea que nos separa, yo te espero al otro lado para llevarte a un lugar desconocido, un lugar sólo para las dos.



Se apaga, se apaga este sentimiento que llevo, no debería ser así ni mucho menos, pero lo oculto en las entrañas más profundas de mi corazón, porque no quiero que me hagas daño, y es la única manera. Si alguna vez indagas por mi corazón, te aseguro que una bomba estallará, no te asustes, todo el amor que guardo para ti surgirá de golpe.


Pero hasta que no llegue ese día, seguiré construyendo mi muralla de cemento, sólo tú podrás derribarla, mientras yo, te espero.