31 dic. 2010

Un año menos

Se acabó. Otro año más que llega a su fin.


Si tuviera que definirlo con una palabra, sería inestable, sin lugar a dudas.


He aprendido mucho. He cometido muchos errores. Pero he vuelto a ver mi camino.


Y ahora, estoy mejor y más viva que nunca. He aprendido a apreciar los pequeños detalles, a valorar lo que tengo y a cuidar lo que realmente importa. He encontrado la felicidad a mi alrededor y he aprendido a vivir con una sonrisa.


No sabría con cuál de todos los momentos quedarme. Me los llevo todos. Llantos. Locuras a punta pala, y de todos los tipos. Noches de cerveza y un buen cigarro. Viajes. Bailes hasta el alba. Angustias. Placer sin control. Borracheras. Conciertos. Noches de confesiones y en vela. Reencuentros. Estupideces múltiples. Jamás pensé que se pudiese reír hasta el punto de llorar y sentir un ahogo tan inmenso, por algo tan tonto.


Y sobre todo, he aprendido a no creerme las mentiras de nadie.


El 2009 terminó con un sabor amargo, el 2010 parecía que iba a peor... pero no, ha terminado mejor de lo que hubiera imaginado jamás, y creo que esto es sólo el principio.


Una frase: "haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad".


Os deseo a todos lo mejor.


¡Feliz Año Nuevo!

17 nov. 2010

Somos un par de tontas, y por tontas ahora estamos así...

Si yo hubiera sabido esto hace tiempo, vamos, nada habría ocurrido así, qué lástima que no se pueda retroceder en el tiempo, me gustaría cambiarlo todo, nada más de pensar que ahora mismo podría estar contigo me dan ganas de estirarme de los pelos y llorar con toda mi alma, saber que he tenido miles de oportunidades de estar junto a ti y que por idiotas las hemos perdido todas, y ahora tú no estás segura de dar el paso necesario para que por fin estemos juntas. Y lo peor, es que creo que no lo vas a dar, o que cuando lo des, ya será demasiado tarde.


Aunque no te lo diga, en el fondo estoy perdidamente enamorada de ti, eres irresistible ante mis ojos, la perfección en persona...


y lo único que puedo hacer es reprimir mis sentimientos, e intentar ignorarlos... aunque me es imposible. Siempre te tengo presente, pienso en ti constantemente y en las cosas que me gustaría hacer contigo, ahora mismo, daría lo que fuera, por poder abrazarte... y retenerte entre mis brazos, para que no te alejases de mí... nunca más.

3 oct. 2010

Te quiero y te odio a la vez. Tal vez ahora esté más cerca de ti de lo que estaré posiblemente jamás, pero aun así eres tú la que tiene la última palabra, y yo, a pesar de todo, te espero, te espero con todo mi alma, porque aunque no quiera reconocerlo, estoy perdidamente enamorada de ti. No hay día, momento, hora, en el que no te relacione con alguna situación, o con cualquier detalle, de una u otra manera, siempre estás presente en mí. Ya no sé qué hacer, ¿olvidarte? ¿Seguir esperando algo que posiblemente nunca llegará?

Creí ver una salida, una manera de dar un paso adelante pero cada día que pasa me doy cuenta más y más de que estaba equivocada, que por mucho que reprima mis sentimientos en mi interior y los esquive, sigues aquí, conmigo.

Podría darte todo lo que estuviera a mi alcance, con tal de que seas feliz, con poder ver cada día una de esas sonrisas tan preciosas, y que em ayudarían a seguir adelante. La verdad es que me encantaría poder hacerte feliz, que lástima que eso no esté a mi alcance, me siento tan impotente, con tal de que pudiera hacer, cualquier cosa...

Sé que la única manera de olvidarme de ti es alejarme, pero no tengo fuerzas ni ganas para ello, porque eres una parte de mí, sería como matar un trozo de mi ser, y mientras pueda haré todo lo que esté en mi mano para que no sea así, porque te necesito, como al aire que respiro...

No quiero ser egoísta, sé de sobra que tu situación actual es muy difícil, la verdad que si a mí me pasara, no sé realmente que haría. Lo único que te pido es que seas valiente, y que hagas lo que realmente cres y sientas que debes de hacer, pero ante todo asegúrate de que te haga feliz, no se puede vivir amargada, es el peor destino que le podría pasar a alguien, y tú tienes en tus manos el poder evitarlo.

Dejar todo atrás no significa tener que empezar a construir algo al instante ni mucho menos, las cosas que tienen que pasar, pasarán, y sólo el tiempo es el encargado de que sea así, no hay que adelantar hechos..

Yo sé que no me quieres, también es verdad que no sé lo que sientes realmente por mí, y prefiero no saberlo. Lo único que puedo desearte es que seas feliz, sé que tienes buena suerte la mayoría de las veces, así que tampoco hace falta que te la desee, pero lo que sí te pido, es que no tengas miedo de nada, ni a nada ni a nadie, y que saques esa fuerza que sé que tienes y le plantes cara a todo lo que haga falta y más. Sabes que siempre vas a poder contar conmigo para todo lo que te haga falta y esté en mi mano. Siempre.


No sabes lo que daría por poder abrazarte.

29 ago. 2010

Esta incertidumbre me mata. Me consume por dentro, poco a poco. No soporto no saber de ti. Necesito que me digas que estás bien, que todo se ha arreglado, y que vuelves a sonreír, porque eres feliz. Odio que te hagan llorar, es algo que no te mereces, en absoluto, pero más odio a la persona que te hace llorar. Te echo de menos, cada vez te siento más y más importante en mi vida de lo que ya eras, pero esta manía que tienes de desaparecer, me mata. Y lo peor, no sé si quieres que te mande mensajes, no quieres que te llame, parece que no te importa.

A veces me siento completamente como un segundo plato, sólo me buscas cuando a ti te interesa, me gustaría creer que esto no es así, pero hay algo que no me deja. Sé que no puedo pedirte nada, tú tienes tu vida, yo la mía, se supone que están unidad por una gran amistad, pero hay ciertas cosas que si no se cuidan, se pierden. Yo te pierdo constantemente porque es tu forma de ser, y el tipo de persona que eres, pero a veces... Deberías cuidar más las amistades, porque los verdaderos amigos, son los que nunca te fallarán, pero si los pierdes por el camino, te quedarás sola, sin nadie a tu alrededor.

25 ago. 2010

Más claro, agua

Más claro, agua. Todo el mundo gira para decirme una y otra vez cada vez con más claridad la solución, y por mucho que intente evitarla, ha llegado un punto en el que no puedo, ahora lo tengo más claro que nunca.

Por mucho que no quiera, por mucho que me cueste, es la verdad, y es lo que hay. Es hora de ponerle punto y final a esto, y de empezar una nueva etapa.

Tal vez el camino que creía ver ante mí no era el correcto, tal vez haya otro que no consigo ver, pero pienso encontrarlo.

Se acabó, se acabó completamente. He matado miles de sentimientos de golpe en mi corazón, lo siento vacío, pero no me importa, pienso llenarlo con lo poco que me queda alrededor.

Tengo que ser fuerte, debo ser fuerte, por mucho que me cueste, me duela y me crea incapaz, pienso ser fuerte sí o sí, no tengo otra.

No me hace falta nadie a mí alrededor para ello, puedo lograrlo, sola.

Tal vez lo único que quería no podía conseguirlo, pero sé, estoy completamente segura que puedo conseguir todo lo demás, y eso es lo que pienso hacer, cueste lo que me cueste, lo conseguiré, porque, ante todo, creo en mí.

24 ago. 2010

“No puedo colmarte ni de joyas ni dinero, pero puedo darte un corazón que es verdadero”.


Tal vez esté más cerca que nunca, pero tengo miedo, me da miedo lo que pueda pasar, porque ahora mismo me puedo ilusionar más que nunca, y es algo que no debo hacer, bajo ningún concepto.

Me gustaría que pasaran rápido estas semanas. O tal vez me gustaría que se detuviera el tiempo. No, la verdad es que no , quiero que avance a una velocidad vertiginosa hasta el día que se resuelva todo este enredo. Pero eso es imposible, así que lo único que puedo hacer es esperar pacientemente a que llegue ese día, si realmente tiene que llegar. Pero mientras tanto, me es imposible desprenderme de toda esta angustia que me rodea y me acompaña en mi día tras día. La angustia de no saber si algún día podré tenerte, si serás para mí. Tal vez esté sufriendo inútilmente, o tal vez todo este sufrimiento me lleve algún día a lo que realmente quiero.


Por más que lo intento, más y más difícil se me hace olvidarte. Sigo sin poder sacarte de mi mente ni un momento, a veces me gustaría saber si a ti también te pasa, qué es lo que tú piensas, pero en el fondo... no quiero saber cual es la respuesta. Me da miedo, mucho miedo. Siempre que creo saber la respuesta, ocurre algo que me hace dudar completamente de que sea esa, y es por eso que me cuesta hacerme tanto a la idea de algo, o simplemente, aferrarme a una idea. Ya no sé que pensar, ni que hacer, ni que camino seguir. Tal vez deba limitarme a que el tiempo me ponga en mi lugar, hasta entonces, sólo puedo esperar.


“A veces, hay que tomar decisiones que cambian nuestro destino.” ¿Será uno de esos momentos?

17 ago. 2010

La realidad

Qué dura puede llegar a ser a veces... la realidad.

12 ago. 2010

...

Ya empiezan, ya afloran. Lágrimas. Suaves perlas que se deslizan por el delicado terciopelo de mi piel. Hoy, me duele el alma.


Siento como se desgarra algo dentro de mí, algo que nunca existió.

11 ago. 2010

Una verdad como un templo

Tú no me lo has dicho, pero yo lo sé. Lo leo en tus silencios, en las palabras que no me dices. Sé que esto ha llegado a su final, pero la verdad, ¿puede tener final algo que nunca llegó?

Interesante pregunta, me paro a pensar... y lo lógico sería que no, pero algo me dice que sí, y de hecho, es eso lo que siento.

Creo que la culpa en gran parte ha sido sólo mía, y ambas lo sabemos, ¿si me arrepiento de mis errores? Más de lo que podrías llegar a imaginar. Pero aún así, en cierto modo, es lo mejor que podría haber pasado. Tal vez era lo que el destino aguardaba, la forma de poder emprender nuestros respectivos caminos seguras de lo que estamos haciendo. Es cierto que este no es el camino que yo quería ni mucho menos, pero es el que me toca, tan sólo puedo aceptarlo.

Qué injusta que puede llegar a ser a veces la vida, ¿no crees?

Si me paro a pensar... creo que la vida siempre ha sido injusta conmigo, lo bueno que me ha dado, me lo ha quitado, y lo que más he anhelado, jamás lo he conseguido, ni conseguiré. ¿Tan mal hago las cosas, para merecer esto?

Hace un tiempo que abandoné mi suerte a la deriva, maldita la hora, ahora... no puedo quejarme por ello, es una decisión que yo misma tomé, tan sólo puedo intentar aceptarlo, y por lo que parece, aceptar que no va a volver.

10 ago. 2010

No sé por donde empezar, pero sí por donde acabar. Pero no puedo, me cuesta, me duele, es algo que no quiero aceptar. Me gustaría darle la vuelta al mundo, hacer que todo fuera diferente, hacer que todo fuera perfecto; pero no puedo, por desgracia, no tengo ese poder en mis manos.

Siempre es todo tan injusto... antes creía que había cogido una racha de buena suerte, me acabo de dar cuenta de que esta racha ya ha acabado, de hecho, acabó hace bastante tiempo, y me temo que viene una muy, pero que muy mala, lo presiento, y eso no me da ninguna esperanza ni buenas vibraciones. Me gustaría cambiar todas las cosas que me rodean, que nada volviera a ser igual, que todo diera media vuelta. Conseguir las cosas que realmente quiero, pero que ahora mismo están tan lejos... Los sueños, cuando se hacen realidad, dejan de ser sueños; yo sueño con que llegue ese momento, pero sé que nunca llegará, mis sueños, sueños siempre serán...

Mi vida, no sé que hacer con mi vida, me parece un caos tan grande en estos momentos... No sé que camino debo emprender ahora mismo, porque creo que hace tiempo que me salí del correcto, y ahora tan sólo ando a tientas, sin saber a dónde voy. Me gustaría cambiar muchas de las cosas que he hecho, me arrepiento de tantas... pero no se puede dar marcha atrás, tan sólo puedo vivir acarreando con ellas... y lo peor, es que me avergüenzo de la mitad.

Sinceramente, no sé que es lo que realmente quiero, creo que no puedo encontrar más pros o contras de los que ya he buscado ante las distintas alternativas, pero aún así, no sé decidirme, no sé cual es el camino correcto, el que debo seguir. Me gustaría acelerar el tiempo, hasta una velocidad infinita, hasta que me llevara al lugar al que imagino que algún día tendré que llegar, sin tener que pasar por todo esto, pudiéndome ahorrar el sufrimiento, pero hasta entonces... sólo veo ante mí una tortura contínua que he de seguir día tras día. Demasiada indecisión.

Me atosigan, me atosigan y es algo que odio con toda mi alma. ¿Por qué no me dejan tranquila? Creo que soy lo suficientemente mayor para saber lo que quiero, y debo hacer, ¿o no? ¿Quienes se creen que son para venirme con exigencias? Me gustaría que desapareciera todo el mundo de mi alrededor, y que me dejaran tranquila de una vez. Echo de menos esos momentos de soledad, en mi habitación, sin nadie ni nada que me moleste, lejos de todos; y poder hacer lo que realmente quiero, olvidarme de las obligaciones y soñar, soñar sin límites y sin condiciones, espero que vuelvan prontos esos días, los vuelvo a necesitar.


Me gustaría saber si tu también te acuerdas de mí, y si piensas en mí.


Y sé la respuesta, y es un no, aunque tú no quieras decírmela, pero yo, en el fondo, lo sé.

8 ago. 2010

Uno de esos días

Hoy es uno de esos días que no me gustan. No me gustan, porque te echo de menos, y no sé de ti.

Hoy, no hablo contigo.

5 ago. 2010

Te quiero. Estoy completamente enamorada de ti. ¿Qué me has hecho?

Te imagino, ahora estarás durmiendo, tan perfecta, tan delicada.

Le pido al viento que te lleve todos los besos que guardo para ti.

Te sueño, sueño que puedo tenerte, tocarte, sentirte, amarte. Y soñando soy feliz.

Sigo esperando el día de nuestro encuentro, sé que llegará. Pero hasta entonces sólo puedo esperar.

No tengas miedo, no tengas miedo de dar ese paso y cruzar la línea que nos separa, yo te espero al otro lado para llevarte a un lugar desconocido, un lugar sólo para las dos.



Se apaga, se apaga este sentimiento que llevo, no debería ser así ni mucho menos, pero lo oculto en las entrañas más profundas de mi corazón, porque no quiero que me hagas daño, y es la única manera. Si alguna vez indagas por mi corazón, te aseguro que una bomba estallará, no te asustes, todo el amor que guardo para ti surgirá de golpe.


Pero hasta que no llegue ese día, seguiré construyendo mi muralla de cemento, sólo tú podrás derribarla, mientras yo, te espero.

31 jul. 2010

,,,

Sueño. Vivo a base de sueños.


Cuanto más tiempo pasa, y no sé de ti, más y más te necesito, y cada vez más en falta te echo, ¿no debería ser al revés?

30 jul. 2010

Comienzo

Hace algún tiempo, mi corazón decidió que una gran amiga diera un paso más, no sé cómo fue, tal vez fue causa de las tonterías que ambas compartíamos, del ir conociéndola más profundamente, de sentirla cada vez más necesaria dentro de mí, pero la cuestión es que se ganó un trozo considerable de mi corazón sin darme cuenta.

Poco a poco me fui percatando de ello, al principio tuve miedo, mucho miedo, ¿qué clase de locura estaba cometiendo?, y busqué la primera solución fácil que encontré para librarme de ello, intenté vendar mis sentimientos e imponer los mios propios. Qué equivocada estaba, no sirvió para nada, tal vez sólo para incrementar lo que ya llevaba por dentro. Me dije que eso se tenia que acabar, que no llevaba a ninguna parte, y que sólo iba a conseguir causarme dolor.

Pero no conseguía sacarla de mi cabeza. Escribí, escribí todo lo que sentía y entonces me di cuenta de las dimensiones del problema. Pero de repente, un día sin venir a cuento apareció, y me dio un inmenso regalo, un abrazo que me llego al alma y su mano la que nunca hubiera querido soltar.

Ahí explotó, me di cuenta de lo perdidamente enamorada que estaba. Quise gritar, llorar, huir. Desaparecer, olvidarme de todo. Pero de pronto, paso algo que no esperaba ni por asomo, ella también lo sintió. Ahí sí que se me vino el mundo encima, ¿qué quería decir todo aquello? ¿qué sentido tenía?

Al momento empecé a soñar, pero pronto me puse los frenos. Ella tenía en ese momento todo lo que quería, y yo no soy quién para entrometerme donde no me llamaban. Y el tiempo empezó a pasar, y entonces me di cuenta de que no podía sacarla ni un minuto de mi cabeza, ¿qué me estaba pasando?

No quería sentirlo, pero no podía controlarlo. Estaba empezando a vivir en las musarañas. En un último momento busqué la huida fácil desesperada, pero me di cuenta de que no servía absolutamente para nada, mi ser ya había guardado su esencia.

Mi viaje, sí, me iba de viaje, de pronto se me planteó como una solución, ir, borrón, y cuenta nueva, ¿por qué no? Pero en el fondo sabía que no era lo que quería ni por asomo. Aun así, decidí no darle señales de vida durante ese tiempo, por mucho que me costara, pero así lo hice, tan sólo en el momento en que era necesario. Ella tampoco me las dio, seguramente fue culpa de mi queridísimo móvil, pero sentí que se había olvidado de mí, y un miedo inmenso se apoderó de mí en mi interior, y crecía más y más a cada momento.

Mi queridísima estrategia sólo me sirvió para darme cuenta de cuánto la necesitaba realmente. Volví, con miedo a lo que me pudiera encontrar, y de pronto, allí estaba ella, esperándome, el corazón me dio un vuelco, no se había olvidado de mí, y una enorme paz me invadió por mi interior.

De repente volví a hacerme ilusiones, me deje llevar por sus palabras, y volví a soñar, pero esta vez como nunca. Mis ansias crecían más y más. Pero, de pronto, me estrellé contra un muro, la realidad.

Empecé a pensar si estaba bien todo lo que estaba haciendo, y me di cuenta de que no. Ella no es a mí a quien quiere realmente, y dudo de que eso cambie en un futuro próximo. Ahora todo está gris, triste, vacío. Siento que le falta algo para saciarse de felicidad, y ello me duele, algo que no encuentra, pero que tiene miedo a buscar, y que yo no se lo puedo dar porque no soy la persona indicada. Pero es la vida que ella ha decidido, y por mucho que yo no quiera, es así, y no me queda mas que aceptarlo.

Y ahora me atormento. No sé qué es lo que debo hacer, ni muchísimo menos qué es lo correcto, ¿desaparecer para siempre, tal vez? Sí, seria una bonita solución, increíblemente dolorosa, pero tal vez la más acertada. Pero no, no tengo valor para ello, sinceramente no sé ni como puede llegar a pasárseme por la cabeza, porque en estos momentos es prácticamente la mitad de todo lo que tengo.

¿Qué debo hacer, pues? Dejar pasar el tiempo, y que él decida; pero decidir, ¿qué? ¿acaso hay algo realmente que decidir? Y si es así, ¿acaso hay algo por lo que pueda realmente luchar? Si es así, si realmente tengo la opción de luchar, prometo que moveré cielo, tierra, mar y aire; soy capaz de hacer lo inimaginable.

7 jul. 2010

Dudas

Ya no sé que pensar. Hoy lo he visto, y me ha mirado con esa mirada que me vuelve loca... pero en el fondo sentía otra cosa, que te traicionaba.

No sé hasta que punto llega lo que siento, ni quiero saberlo. Sólo espero ser capaz de controlarlo.


No sé nada de ti, por un lado es mejor así, pero por otro... Espero verte pronto, lo necesito, te necesito.

¿Por qué duele tanto el amor?

¿Por qué es tan cruel?

“Siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora...”


Necesito verte, hablar contigo, saber de ti... este silencio me mata. Necesito explicarte todo lo que pienso. No sé si tú ahora mismo querrás saber de mí...


Dame la receta para olvidarte.

6 jul. 2010

Cambio

De pronto todo ha cambiado, ha dado un giro de 180º grados, y aquello que veía tan lejos de mi alcance, puede que esté más cerca que nunca.

Pero, ¿y ahora? ¿cuál es el paso correcto?

¿Luchar? ¿Dejarlo completamente en manos del destino? ¿Dejarlo pasar?

Estoy completamente perdida, no me esperaba este cambio tan brusco de dirección. Una esperanza se ha abierto en mi interior, y quiere crecer hasta convertirse en una realidad, pero no... no me quiero ilusionar. Siempre acabo con ilusiones destrozadas, y quiero que eso se acabe, pero, ¿cómo?

No puedo retener mis sentimientos eternamente.

No puedo sacarte de mi mente, ni un mísero segundo... No sé si quiero parar el tiempo eternamente o quiero que avance a una velocidad extrema, hasta que llegue el día de nuestro encuentro, si es que realmente existe.

No sé que pensar, ni quiero saberlo, no sé si te merezco, o eres demasiado para mí.

Yo sólo quiero que seas feliz, con quien tú decidas serlo, no tienes que preocuparte por mí.

Ni siquiera sé si realmente merezce la pena luchar por ti, o es una pérdida de tiempo.

Tú estás con la persona que te hace más feliz, y yo lo último que quiero es interponerme por el medio, ser un obstáculo, porque si tu así eres feliz, yo, también. A mí me han hecho esto, y juré que jamás se lo haría a nadie, y así va a ser.


Sólo tú tienes tu destino en tus manos, sólo tú puedes decidir que hacer con él, es tu decisión, y no pienso influir en ella.


No quería aceptarlo, pero ha llegado un momento que es muy grande lo que siento.

No sé si he hecho bien en decirtelo, o era mejor seguir callándomelo, la verdad es que tampoco quiero saberlo, porque si esto supone que te calientes más la cabeza, o que estés peor, no puedo perdonármelo.

Espero con miedo el día en que me digas que lo has arreglato todo, y que todo te va genial, pero de verdad. ¿Si me dolerá? No tienes que preocuparte por mí.

Pero eso sí, lo que más miedo me da es perder nuestra amistad, si por esto se perdiera todo... jamás, pero jamás de los jamases me lo podría perdonar. Eres demasiado importante en mi vida como para desaparecer tan fácilmente. La verdad es que te podría considerar uno de los mayores apoyos que tengo, y de los que me ayudan a seguir adelante, no sé que sería de mí si algún día me faltases... ni quiero saberlo.

26 jun. 2010

Perdiendo el control

Y es que esto se me está yendo de las manos, creía ser capaz de controlarlo, pero no, no es así.

Y es que hay cosas que no se pueden controlar. Tal vez son cosas que están predestinadas a ocurrir, porque si todo estuviera bajo nuestro control, no pasarían la mitad de las cosas. Y tal vez es mejor así, es lo que tiene que ser ahora.

Pero... aun así, duele.

Co-razones

Me gustaría compartir este poema con todos vosotros... que lo disfruten.

"Yo la quiero por muchas más razones que vosotros" Carlos Salem.

No hace falta que me digáis eso de que perdéis la cabeza
por eso de que sus caderas...

Ya sé de sobra que tiene esa sonrisa
y esas maneras
y todo el remolino que forma en cada paso de gesto que da.

Pero además la he visto seria ser ella misma
y en serio que eso no se puede escribir en un poema.

Por eso, eso que me cuentas de que mírala cómo bebe las cervezas
y cómo se revuelve sobre las baldosas
y qué facil parece a veces enamorarse.

Todo eso de que ella puede llegar a ser ese puto único motivo
de seguir vivo y a la mierda con la autodestrucción...

Todo eso de que los besos de ciertas bocas saben mejor es un cuento que me sé desde el día que me dio dos besos y me dijo su nombre.

Pero no sabes lo que es caer desde un precipicio y que ella aparezca de golpe y de frente
para decirte, venga, hazte un peta y me lo cuentas.

No sabes lo que es despertarte y que ella se retuerza y bostece,
luego te abrace,
y luego no sepas cómo deshacerte de todo el mundo.

Así que supondrás que yo soy el primero que entiende
el que pierdas la cabeza por sus piernas
y el sentido por sus palabras
y los huevos por un mínimo roce de mejilla.

Que las suspicacias,
los disimulos cuando su culo pasa,
las incomodidades de orgullo que pueda provocarte
son algo con lo que ya cuento.

Quiero decir que a mí de versos no me tienes que decir nada,
que hace tiempo que escribo los míos.

Que yo también la veo.
Que cuando ella cruza por debajo del cielo solo el tonto mira al cielo.

Que sé como agacha la cabeza, levanta la mirada y se muerde el labio superior.

Que conozco su voz en formato susurro
y formato gemido
y en formato secreto.

Que me sé sus cicatrices
y el sitio que la tienes que tocar en el este de su pie izquierdo para conseguir que se ría,
y me sé lo de sus rodillas
y la forma que rozar las cuerdas de una guitarra.

Que yo también he memorizado su número de teléfono
pero también el número de sus escalones
y el número de veces que afina las cuerdas antes de ahorcarse por bulerías.

Que no solo conozco su última pesadilla,
también las mil anteriores,
y yo sí que no tengo cojones a decirla que no a nada
porque tengo más deudas con su espalda
de las que nadie tendrá jamás con la luna (y mira que hay tontos enamorados en este mundo).

Que sé la cara que pone cuando se deja ser completamente ella,
rendida a ese puto milagro que supone que exista.

Que la he visto volar por encima de poetas que valían mucho más que estos dedos,
y la he visto formar un charco de arena rompiendo todos los relojes que la puso el camino,
y la he visto hacerle competencia a cualquier amanecer por la ventana: no me hablen de paisajes si no han visto su cuerpo.

Que lo de "mira sí, un polvo es un polvo",
y eso del tesoro pintado de rojo sobre sus uñas
y solo los sueños pueden posarse sobre las cinco letras de su nombre.

Que te entiendo.
Que yo escribo sobre lo mismo.
Sobre la misma.

Que razones tenemos todos.

Pero yo
muchas más que vosotros.

http://www.youtube.com/watch?v=0cCLPmcVstc

17 jun. 2010

Diálogo

Bienaventurados los ojos que te ven!

-...¿me ves?

-¡Pues claro! Ni que fueras invisible, ¿es que no debería?

-Trataba de ser invisible... ¿tanto difícil es?

-Yo no conozco todavía a nadie que lo haya conseguido, pero bueno, puedes seguir intentándolo.

-Me tomas por loco.

Ja, ja! Eso es lo que tú te crees, dejémoslo en... alguien especial.

-¿Especial? ¿Ahora nos llamamos así?

-Muchacho, tienes principios, admiro tu osadía.

-Jamás me entenderías.

-Tal vez seas tú el que no te dejas entender.

-Cierto, tal vez la culpa es mía, ¿pero acaso conoces a alguien a quien le importe?

-Pues...

-¡Ves! Yo tampoco, así que no me tengo por qué preocupar, seguiré intentado ser invisible.

-Eres raro, y lo raro me fascina, tengo una botella de vino, tal vez quieras hablar con ella y conmigo.

-Olvídalo, sería una perdida de tiempo, tendrás cosas mejor que hacer.

-Venga, no te hagas de rogar, aquí te ofrezco un hombro amigo para lo que necesites...

-...bueno, está bien, empezaré por el principio...

"...y allí estaba, esperando impaciente pero sin prisa, ansioso sin esperar nada, inquieto a la vez que la mayor calma corría por mi cuerpo; y sí, sabía perfectamente que ese momento iba a llegar, ya podía sentirlo, tocarlo, olerlo... estaba en el aire que me rodeaba. Me levanté de la silla, con la mayor calma que pude e intentando aguantar la compostura fui a enfrentarle cara, y así fue, así rompí todos los retales que me quedaban de algo a lo que una vez llamé vida..."

-¿Ya? ¿Por eso quieres hacerte invisible? Hijo... no hay quien te entienda.

-Lo siento, pero, ¿dónde dices que tienes esa botella? Necesito un buen trago.

-Toma, es toda tuya.

-Bien, a ver, por donde iba...

"...un paso, el primer paso hacia mi verdadero objetivo. ¿Mi verdadero objetivo? No, no, no... pretendo engañarme a mí mismo, ¡qué paradoja! No, yo no tengo ningún objetivo. En realidad ese fue mi primer paso a la deriva, el comienzo de una nueva etapa, pero una etapa sin ningún objetivo concreto. Tal vez pienses que hablo sin razón y por hablar, pero amigo, creéme, yo no le encuentro el sentido. A cada paso que doy, pierdo algo demasiado preciado que antes ocupaba un huequecito en mi corazón. Y sí, he intentado dejar de andar, he intentado retroceder, pero la marcha atrás es algo que no me está permitido, he intentado cortar mis piernas, pero lo siento... nunca he sido valiente. Y a qué me dedico pues, te preguntarás, es fácil la respuesta, me dedico a esconderme. A esconderme de todo lo que me hace mal, a no enfrentar las cosas cara a cara, ¿por qué?, porque soy cobarde, y tengo miedo. De todo el mundo que me conocía, ya nadie me mira igual, me miran con pena, por eso busco a gente que no sepa de mi pasado, para esconderme entre esa marea y dejarme llevar, pero para que nos vamos a engañar, no, no lo consigo, y no lo voy a conseguir. ¿Sabes lo que es sentirse solo, y que nadie te entienda? Espero, por tu bien, que nunca lo hayas experimentado, porque se pasa mal, muy mal. Me da miedo el día de mañana, me da miedo porque hay muchas cosas que no sé si quiero que se sepan, al igual que no sé si realmente son como creo. Yo ya no sé que quiero en esta vida, he perdido el rumbo. La única salida que veo, no es factible. ¿Qué raro, no? ¿Por qué llamar salida a algo que no lo es? Porque tal vez sí lo sea, pero tal vez sea ese mismo miedo que me encoge el que no me deje probar, o tal vez sea todo lo vivido lo que me echa para atrás. Qué negro lo pinto todo, ¿no crees? O a lo mejor es que todavía no he conseguido quitarme la venda que cubre mis ojos, para hacer frente a la realidad. ¿Qué te parece? Estás oyendo las confesiones de un loco... o persona especial, como prefieras llamarlo, y no opinas nada, aunque bueno, sí, creo que eso es lo normal, nadie habla con los locos, la gente los evita... no te guardo rencor por ello."

-Perdona, perdóname pero... es que no sé que decir...

-¡Tranquilo! Eso es lo que todos dicen, nadie sabe nunca que decir ante algo de gran calibre, no te culpo por ello, yo mismo tampoco sabría que decir.

-¿Y... no crees que exageras? Tal vez lleves razón, y seas tú mismo el que no te deja ver con claridad.

-Amigo... te voy a ser sincero. Sí, tal vez sea así, y lo sé, en el fondo lo sé perfectamente, pero no me encuentro preparado para dar ese paso. Prefiero seguir huyendo de todo, ser cobarde, no sé si realmente es a lo que quiero dedicarme en esta vida.

-Pues, ¿a qué esperas? ¡Sigue adelante, lucha! No hay que ser cobarde, los problemas se solucionan a la cara.

-Sí, lo sé, siempre ha sido mi filosofía, y siempre lo he hecho así. Pero, cuando llega un momento en el que pierdes la ilusión, y las fuerzas de luchar por algo, ¿sobre qué base te apoyas para seguir adelante?

-¡Venga! ¡Anda ya! No exageres, seguro que hay mucha gente a tu alrededor, aunque tú no te des cuenta, hazlo por ellos.

-Lo sé, pero tal vez con eso no me basta, lo siento, pero soy exigente. ¿Dónde va una persona exigente, pero que a la hora de la verdad es un cobarde para enfrentarse a las cosas?

-Tal vez, esa persona sea un gran luchador que tras una gran derrota haya creído que es cobarde, mientras realmente no lo es, lo único es que no se acuerda, ¿tendré que hacerle recordar?

-No te esfuerces, estaré loco, pero no soy necio. ¿Sabes? Tal vez sea mejor así, tal vez esto sea lo mejor. A partir de ahora, seré cobarde. Y sí, sé que así me harán más daño, pero será un daño menor, no quiero luchar a tientas para estrellarme contra una pared.

-Lo siento, pero la gente así no me gusta, no soporto a la gente que no es capaz de enfrentarse a sus problemas, allá tú, pero a mí no me vengas con esas.

-Entonces, qué sugieres, ¿qué luche a tientas?

-Sí, tal vez sea lo mejor que puedes hacer, piénsalo.

-¿Sabes? Creo que quiero hacerme invisible.

12 jun. 2010

Es saludable...


Leer, reír, bailar, dormir, el ocio, la risa, pasear, pintar, viajar, el baile, la fruta, navegar, no fumar, sonreír, cuidarse, la música, la siesta, beber agua, descansar, hacer yoga, la alegría, ser amable, ir a la playa, comunicarse, el aire libre, el optimismo, reflexionar, salir de casa, tener amigos, ser optimista, ver a los amigos, la tranquilidad, controlar el peso, hacer excursiones, pensar en los demás... ¿con cuál te quedas?

5 jun. 2010

Inestabilidad



Demasiados trozos de un puzzle al que una vez llamé vida. Ninguna pieza encaja, no sé por donde empezar a reconstruirla.

Ya perdí la esperanza y la ilusión. Todo mi mundo se desmoronó, y ahora tan sólo puedo volver a empezar, pero es tan difícil, y estoy tan débil...


¿Hacer caso a lo que te dicta la razón, o a lo que te grita el corazón? Difícil decisión, no es fácil la elección...

He sido tantas veces dañada que creo que ha llegado el momento de romper las reglas del amor. Podréis llamarme cobarde por ello, lo soy y lo seré, pero mis fuerzas para luchar se agotaron hace tiempo.

Mi corazón me grita, me grita que luche por algo que a penas puedo ni rozar con la punta de los dedos, pero que tal vez algún día pueda obtener si sé ponerle empeño; aquello que puede transportarme al más alto clímax, pero estoy muy cansada para ello...

Y mi razón me dice que es lo "correcto", dejar aún lado los sueños y seguir el camino que se abre ante mí, el cual puede llegar a hacerme muy feliz, pero nunca me saciará, y realmente no sé si es lo que quiero...

Tantas dudas, tanta indecisión... Tal vez, por una vez, el camino fácil sea lo mejor, tal vez.....

31 ene. 2010

If I could be where you are


Tú me has enseñado tantas cosas. Me enseñaste a descubrir mundos que desconocía, a aventurarme sin importar el qué dirán, a crecer, a encontrarle el sentido a las cosas y la magia que esconden; en definitiva, me enseñaste a amar, a alcanzar la perfección.


Y ahora, ahora has decidido dar un paso más, has decido marcharte, probar cosas nuevas a pesar de saber que te arrepentirás. Y yo, me he quedado aquí, sola, vacía; desde que te has ido, el mundo se ha oscurecido a mi alrededor.


Me gustaría saber si aún queda realmente una esperanza, saber si todo esto lleva a algún sitio, o tan sólo es el principio del fin. No entiendo por qué has hecho todo lo que has hecho. ¿No te quedó lo suficientemente claro aquella noche, en la que después de herirme con tus gestos y palabras, cuándo me dejaste llorando en un rincón, y cogí tu mano, la puse en mi pecho, y te expliqué que si parecía que se me iba a salir el corazón, es porque es contigo con quién quiere estar, y que yo no lo necesito si tú no estás? Tan sólo supiste echarme a empujones…

La última vez que hablé contigo, me miraste a los ojos y me dijiste que me querías, que me amabas, pero que no podías continuar, ¿y lo más gracioso? ¡Ya me habías cambiado!, ¿qué formas son esas de amar?


No tengo nada a lo que aferrarme, mi única esperanza es la que me destroza, me siento ausente del mundo, estoy sin estar, y no veo ni una pizca de luz que me indique que al fin está llegando el final de este tormento. Me quedan muy pocas fuerzas. Despierto continuamente de mi mundo de ensueño, y quiero volver a soñar. Sé lo que tengo, lo puedo tener, y lo que no tendré, pero no, no quiero hacerme a la idea. Lo único que sé hacer es torturarme, constantemente.


Ya sólo sé fingir, fingir día tras día que todo va bien, que he levantado cabeza y sigo adelante, fingir casi siempre algo que no soy hasta el punto de ser lo que finjo. Pero aun así, es indiferente, porque nadie me ha conocido jamás, y no creo que nadie lo haga.


Hoy te hecho de menos.


Sentirte, tocarte, tenerte entre mis brazos…


Yo sigo aquí, ¿y tú?

30 ene. 2010

Hoy


Hoy sobran las palabras, hoy una mirada es suficiente para expresarlo todo, hoy puede que mi mundo vuelva a brillar intensamente o que se apague para siempre. Hoy la suerte está echada; yo, a su merced. Una simple palabra puede terminar de destruir lo poco que queda de mí, incluso un simple gesto, el mismo que me puede elevar al más alto cielo, al infinito, a la eternidad, al éxtasis. Todo depende de un hilo, un hilo que se tambalea intensamente, frágil, y que puede romperse en cualquier momento, todo depende de él. Se acabaron los malentendidos, se acabaron los llantos, hoy, la suerte está echada.

Presentación

No soy muy dada a estas cosas, pero he tomado la decisión de crear este blog para sacar un poquito lo que llevo por dentro de mí. Espero que les agrade. Saludos!